Merece mucho la pena verse el último programa de La Sexta Columna, que evalua los motivos de la crisis actual. Dan ganas de coger un par de cocteles molotov y salir a la calle a buscar a ciertas personas ... menos mal que somos personas racioables, de las que toman las raciones en los bares, que si no ...
Ayer, con motivo de la marcha de los mineros en Madrid, el Estado soltó a sus perros de presa para infundir el miedo y el respeto necesario entre la chusma, que siempre pueden echarle la culpa a los "antisistema", palabra comodín como la de "terrorista" para acallar las críticas.
Pero poco a poco van dandose cuenta de que la gente les tiene menos miedo, o al menos tiene más miedo a lo que pueda pasar ni no se hace nada. Asistimos día si y otro también a la erosión continua de nuestro bienestar social y cultural, causada por una crisis financiera y estructural que vamos a pagar todos menos los culpables. ¿Para quién trabajan los políticos? Para nosotros no, eso está claro. Las nuevas reformas de Raja-hoy han sido impuestas por poderes externos a nosotros, a cambio de un rescate a una banca corrupta que amenaza con arrastrar a todo el sistema financiero europeo, igualmente corrupto. Necesitan empobrecernos a todos para que los que más tienen sigan teniendolo, el poder siga firmemente sujeto en sus manos. Hasta que no recuperemos ese poder, que es nuestro, no podremos cambiar la situación. Si acaban con la justicia social esto se convertira en el salvaje oeste, en donde todo valdrá para subir unos centimetros, aunque sea pisando a masas de pobres y hambrientos. ¿Es eso lo que queremos? ¿Hasta cuando seguiremos mansamente callados, mientras nos quitan todas las cosas por las que tanto hemos luchado y sufrido?
Nosotros somos legión, si nos movemos no podrán pararnos. Juntas las hormigas pueden acabar con el elefante. No nos resignemos, es hora de luchar por nosotros y lo que es nuestro, de todos. No confiemos en que esto lo resolveran los políticos o los sindicatos, todos tienen las manos manchadas y no son parte de la solución sino del problema. Creemos nuevas herramientas para llevar a cabo el proyecto. Mantengamos una insurrección constante a esta autoridad injusta y por lo tanto ilegal, que no puedan mirar a otro lado porque no habrá ningún sitio en donde no vean nuestras miradas indignadas y nuestros dedos y voces acusadoras. Organicemonos en los barrios, en los centros de trabajo, en los colegios e institutos, porque solo desde abajo podremos cambiar esta situación.
Es nuestra hora, hay que sacar la basura porque ya huele.